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VICTORIA (Manuel Burgos).- Desde diversos puntos del país, convergieron hasta esta ciudad, familiares de la longeva ciudadana victoriense, Amanda de Las Mercedes Alvarado Muñoz, quien dejó de existir aquí a la edad de 102 años , en su domicilio de la Población Tolhuaca.

La antigua vecina del sector falleció, el pasado 26 de junio, ante la consternación de quienes compartieron con ella por más de un siglo, y que se dieron cita en la Capilla de San José Obrero para asistir a su velatorio y posterior Misa de Exequias, el martes 27 del presente, a las 15 horas.

DEUDOS

El oficio religioso lo presidió, el sacerdote diocesano de Chillán e integrante de la familia, Jaime Villegas Alvarado; y en este mismo sentido, el coro lo encabezó el cantante victoriense, Ricardo Zúñiga Alvarado, y entre los asistentes, se hallaba el concejal, Luciano Alvarado Torres, con los mismos vínculos.

También se hicieron presentes , sus pares edilicios, Carlos Romero Urrutia , Paulo Miranda Araneda y el ex alcalde, Hugo Monsalves Castillo , junto a los presentes que hicieron estrecho el templo del sector Villa Alegre.

Tanto el edil Alvarado Torres, como familiares tuvieron a su cargo las lecturas del día, tomadas del Libro de la Sabiduría; de la Carta del Apóstol Pablo a los Cristianos de Roma , o del Salmo “El Señor es mi Pastor, nada me falta”, proclamando el celebrante el Evangelio según San Juan.

ALMA ETERNA

El Padre Villegas durante la Homilía, comentó: “Pidamos al Señor, ahora que estamos despidiendo, sobre el cuerpo mortal de nuestra hermana, porque en el momento de nuestra muerte, se separa el alma del cuerpo; el cuerpo vuelve a la tierra porque pecó, pero el alma no; el alma es eterna; nuestra hermana ya se enfrentó a Dios, pero Dios es un Padre misericordioso, un Padre que perdona cuando ve buena intención en los corazones de los hombres y lo que nos queda es pedir por ella, y por eso está la comunidad reunida para orar por ella y que ella ore por nosotros..¡Pidamos por el eterno descanso de nuestra hermana Amanda..!! ..”

Tras el Servicio Eucarístico, la comunidad acompañó sus restos hasta el Cementerio de Victoria para recibir cristiana sepultura.

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