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Producto de un litigio legal y el no reconocimiento de sus derechos familiares del predio donde han vivido toda su vida, la familia compuesta por Maria Quilapán Cayupán Héctor Mora Cayupán y Claudia Mora Rodríguez, actualmente se encuentran enfrentando una orden de desalojo. Su comunidad se está organizando y anunciaron un amplio respaldo a la familia.

 
Un complejo escenario es el que se encuentra enfrentando en estos días la familia compuesta por Héctor Mora Cayupán y Claudia Mora Rodríguez (padre e hija respectivamente) y su hermana María Isabel Quilapán Cayupán, luego de un proceso judicial llevado a cabo en su contra por las hermanas Isabel y Blanca Quilapán Montre, reclamando que el predio donde han desarrollado toda su vida, les pertenece en virtud de una herencia familiar.
 
Los hechos se remontan al año 1937, cuando el propietario original del terreno Miguel Quilapán Curilem, dejó en sucesión un paño de poco más de 17 Has. a dos de sus hijos, los cuales pasaron de palabra los terrenos a sus descendientes Isabel y Blanca Quilapán, dejando fuera a la única heredera – indicaron los afectados – María Quilapán Cayupán y Héctor Mora Cayupán, a quienes les pertenecía el terreno en partes iguales, indicaron los afectados.
 
Sin embargo, de acuerdo al relato de quienes hicieron pública esta denuncia, en el año 1994, ambas hermanas realizaron el proceso de posesión efectiva del terreno, incluyendo en ese trámite la parte perteneciente a María Quilapán y Héctor Mora, sin que éstos tuvieran conocimiento de tal acción.
 
Sin tener estos antecedentes en conocimiento, la familia relata que hace un tiempo comenzaron a tener conflictos con el dueño del predio colindante, los empresarios de Santiago Juan y Pedro Vester Fica y Juan Vester Gallardo de la comuna de Victoria , producto de un camino vecinal que le solicitaban pueda correr unos metros hacia el interior de su predio.
 
Ante la negativa de la familia, los empresarios habrían comenzado a investigar los antecedentes del terreno, llegando de esta forma donde las dueñas que inscribieron las cerca de 17 Has. que están a su nombre. “Ellas viven en Perquenco, jamás han vivido en estas tierras y los empresarios las contactaron, para que reclamen este terreno y luego vendérselo a ellos, eso es lo que quieren, nos quieren quitar la tierra para vendérselos a estos señores”, acusó Claudia Mora Rodríguez.
 
En estos momentos y de acuerdo al proceso judicial, el tribunal dictaminó la orden para que la familia desaloje el predio, “Pero como vamos a desalojar una tierra en la que hemos vivido toda la vida, donde tengo la siembra para mi cosecha, tengo mis animalitos, tengo mi casa, para dónde me voy a ir”, relataba con angustia Héctor Mora Cayupán, quien además es Longko y miembro fundador de su comunidad.
 
Sobre este punto señala que la CONADI en el año 2006 tomó conocimiento de los antecedentes, reconociendo los derechos familiares de ellos, razón por lo cual derivó la situación a Oficina de Conciliación del organismo, sin embargo al poco tiempo de iniciado los trámites, esto quedó en nada, reclamaron.
 
Así las cosas, en estos momentos la familia se encuentra apelando a la búsqueda de apoyos que le permita mantenerse en el lugar que ha sido el espacio de todas sus vidas. En ese sentido los integrantes de la comunidad Manuel Chavol y José del Carmen Neculpán, expresaron todo su apoyo y respaldo, indicando que harán todos los esfuerzos para evitar que la familia abandone su hogar a partir de un dictamen que califican de ilegitimo.
 
Así fue como esta mañana se desarrollo en un acto de apoyo a las familias, por parte de integrantes de diversas comunidades mapuche de la ciudad, agrupados en la Unión de Comunidades y Organizaciones Mapuche Lonko Mariluán. Entre las comunidades presente en esta acción de apoyo se encontraban: Queipúl, Pedro Loncon, Chavol 2, Pelún Mapu, Railao Tori, Pedro Huenchulao, además de los integrantes de la comunidad Manuel Chavol y José del Carmen Neculpán.
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