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Con la presencia de emocionados padres, familiares y personas significativas de los estudiantes de segundo año de la carrera de Kinesiología, se desarrolló la Ceremonia de Investidura del presente año. Vale indicar que este acto marca un hito en la vida universitaria del área de salud, por cuanto constituye el inicio de las prácticas curriculares e interacción con los pacientes, escenario real para el logro de competencias.

La Dra. en Psicología y Educación, Jefa de Docencia, Carmen Gloria Muñoz, brindó sus saludos a los estudiantes, resaltando el logro de la acreditación por 4 años de la Universidad y la carrera “deben estar orgullosos de la educación que aquí se imparte, el modelo educativo hace énfasis en que sean actores de su aprendizaje, por tanto la carrera otorga las herramientas formales pero ustedes deben ser artífices de su propio destino” agregó.

El jefe de carrera de Kinesiología, Christian Lavín Contreras, manifestó que se trata de un hito que marca la relación directa de los futuros kinesiólogos con sus pacientes y la gran influencia que pueden tener los profesionales en la vida de las personas, por la calidez de las prestaciones, la escucha empática y la diversidad de servicios que pueden desarrollar dentro de su área. Por otro lado, destacó los avances que ha obtenido la carrera y la Universidad con 4 años de acreditación, “somos una Universidad estatal de región que hace grandes esfuerzos por mejorar cada día, deben centrarse en las fortalezas certificadas que tenemos”

El momento más emotivo de la ceremonia fue la entrega a cada uno de los 18 estudiantes, del fonendoscopio junto al diploma, instantes llenos de alegría, emoción y esperanza para cada uno de nuestros futuros kinesiólogos.

El estudiante investido Fernando Contreras Badilla, quién dio un discurso a nombre de todos sus compañeros, indicó que eran muchos sentimientos encontrados los que lo embargaban al llegar a este punto, “pero es un momento muy relevante y significativo para mi y mi familia”.

Para el estudiante, Rodrigo Muga Núñez, constituyó una ceremonia muy importante “ya que es el inicio de una nueva etapa y obviamente constituye un premio para la familia”. Para su madre, Marisol Núñez Villagra, “es un gran regalo, justo recibido en el día de mi cumpleaños. Es mi hijo menor y el único que ha logrado ingresar a la Universidad, como familia todos lo hemos apoyado y hemos tenido muy buenos resultados”.

Mikaela Salinas Valdebenito, expresó su satisfacción porque esta etapa marca un antes y un después “ahora siento que puedo empezar a aplicar mis conocimientos y salir a trabajar con la comunidad que es lo que a mí me gusta”. Su madre, Paula Valdebenito Venegas, resaltó “creo que esta ceremonia es muy importante porque da otra mirada a los estudiantes. A partir de este acto ellos pueden empezar a visualizar como van a proyectar su carrera y le da más realce a lo que es su formación académica”.

Macarena Inzunza Bastias, estudiante de segundo año de kinesiología dijo que es un proceso de gran relevancia, “ya que uno se da cuenta que empieza a tener contacto directo con la comunidad”. Esto es corroborado por su madre, Olga Bastias Ramos, quién agregó “estoy muy contenta y muy agradecida de la Universidad, porque aquí entregan valores y puedo darme cuenta cuanto ha avanzado mi hija. Estoy muy feliz por la oportunidad, porque no todos la tienen”.

En la oportunidad fue exhibido un video, que dejó de manifiesto todas las áreas de acción de esta profesión y su importancia para las personas, dejando en claro la gran responsabilidad que tendrá cada uno en sus manos.

La ceremonia contó con un intermedio musical a cargo de la estudiante, Natali Ñanco Caamaño, en compañía de Juan Pablo Fariña Ruff, quienes interpretaron dos piezas musicales en saxo y guitarra.

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