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El jefe regional se trasladó hasta los sectores de Niágara en Padre Las Casas, y Pidima en Ercilla, para conversar con fieles que vieron reducidas a cenizas sus iglesias y capillas.

En unan jornada cargada de emotividad, el Intendente de La Araucanía, Andrés Jouannet, entregó su apoyo a las comunidades mapuches de Padre Las Casas y Ercilla que durante la noche de este jueves y madrugada de viernes fueron testigos de cómo los lugares a los que acudían a practicar su fe fueron consumidos por el fuego.

Integrantes de comunidades mapuches de fe católica y evangélica no podían encontrar una explicación del actuar de los antisociales que en la oscuridad de la noche hicieron arder las sencillas construcciones que cada fin de semana o una vez al mes eran ocupadas por los feligreses para realizar cultos y misas.

ERCILLA

El animador evangélico de la Iglesia Unión Cristiana de Ercilla, José Cancino, contó que el templo lo habían terminado de construir hace apenas un años, gracias al aporte de cada uno de sus miembros, todos de una gran humildad y sencillez y de origen mapuche. “Esto nos costó mucho trabajo, no teníamos nada cuando comenzamos acá, juntamos peso a peso las monedas, intentamos hacer un templo lo más lindo posible, porque el único objetivo de nosotros era alabar el nombre de nuestros Señor, y de cierta forma lo logramos. Estábamos en proceso de construir un casino y nos ocurre esto. Hace un domingo estábamos en el templo hoy estamos afuera”, dijo mientras observaba los restos del lugar que cada fin de semana los cobijaba.

José Cancino agregó que como comunidad tenían las puertas abiertas para quien quisiera unirse en la oración, pero que esperan en el futuro poder seguir juntándose una vez que reconstruyan el templo incendiado. “El pueblo cristiano, el pueblo evangélico trabaja llevando las paz a la gente, no queriendo juzgar, no queriendo condenar a nadie, porque sabemos que a lo mejor podrán escapar de la justicia terrenal, pero del juicio del Señor no van a escapar. Una iglesia no busca división, nada más buscar el bien, nuestras puertas estaban siempre abiertas y lo seguirán estando, sea creyente o no creyente, cristiano o no cristiano, este era un lugar de bien, no encontramos explicaciones”, dijo.

En ese lugar, el Intendente de La Araucanía, Andrés Jouannet, dijo que todas las personas tienen el derecho a que se respete la posibilidad de expresar libremente sus creencias, calificando el ataque incendiario como un acto de intolerancia. “Estoy muy emocionado, porque lo que aquí había era un templo para alabar a Dios, y si algo uno no puede prohibir ni nunca obligar es a alguien a renunciar o a profesar su fe. Los que la tienen están en todo el derecho a expresar su fe y a que sea respetada. Aquí lo que ha ocurrido es que no se ha respetado el derecho de las personas a tener fe y un espacio comunitario donde estas personas se encuentran, se quieren, se apoyan y se respetan”, dijo.

El jefe regional de La Araucanía aprovechó de enviar un mensaje a los autores del ataque incendiario, en el sentido de que actos de esa naturaleza sólo lograrán fortalecer a las víctimas de los atentados, todos de origen mapuche. “Quiero decirle a las personas que hicieron esto que este hecho no amedrenta a todo este grupo de personas y a los que tenemos fe, es más, nos hace más fuertes y nos va a hacer mucho más fuertes para encontrar a quienes estén realizando esto, porque aquí le han pegado al corazón del pueblo mapuche, le han pegado a la fe del pueblo mapuche, porque Dios es el mismo para todos, y por tanto cuando hacen esto le están pegando a la gente más sencilla”, expresó el intendente.

Niágara

Sólo algunas horas antes de que la Iglesia Unión Cristiana de Ercilla fuera consumida por el fuego, la capilla Santa Joaquina, ubicada en el sector de Niágara en la comuna de Padre Las Casas, corrió la misma suerte luego de que desconocidos perpetraran un ataque incendiario. En ese lugar, el intendente Jouannet, reafirmó sus dichos en el sentido de que ese tipo de actos era pegarle al corazón del pueblo mapuche. “La gente que hace esto no es sólo intolerante, pegarle a un símbolo religioso de esta forma es pegarle al corazón del pueblo mapuche, aquí hay una señora mapuche que vive acá, que es cuidadora y que está muy dolida, esto fue construido con manos del pueblo mapuche, y por tanto las personas que han hecho esto le quieren hacer daño al pueblo mapuche, quieren dañar a nuestro pueblo, porque si hay un pueblo cristiano en Chile ése es el pueblo mapuche: el 55% es católico y el 32% evangélico, y son gente muy devota”, dijo.

El Obispo de Villarrica, Javier Stegmeier, recordó que este el segundo templo católico que es atacado en pocos días en La Araucanía, luego de qu e el fuego consumiera hace dos semanas en Vilcún un santuario dedicado a San Sebastián. “Estamos bien dolidos, porque como ya se sabe es el segundo atentado incendiario contra un templo católico en pocos días, hace poco se quemó el santuario de Pircunche y ahora esta iglesia. Dolidos porque están atentando contra el sentimiento religioso de la comunidad local, aquí están los fieles dolidos porque algo tan querido se les destruye en cosa de minutos”, argumentó.

La vecina del lugar, Carmen Sandoval, quien vive a menos de 50 metros de la capilla, contó que una vez al mes la comunidad se reunía en el lugar para celebrar la misa, afirmando que los autores del ataque incendiario no tienen corazón. “Muy afectada con lo que está pasando. Nos casamos acá, bautizamos a nuestros chicos, que ahora están todos grandes, es una cosa que no se puede explicar, es tan penoso lo que pasó, los que hicieron esto no tienen corazón. Cada fin de mes hacían misa y asistíamos nosotros, ahora no sé qué vamos a hacer, nos quedamos sin iglesia, esta era la iglesia de nosotros, quedamos con harta pena”, dijo.

Durante la misma jornada el Intendente Jouannet constató en terreno el estado en que quedaron los camiones y motoniveladora de vialidad que durante la mañana del jueves fueron atacados por desconocidos, provocando que se suspendieran los trabajos destinados a mejorar los caminos que beneficiaban a decenas de comunidades mapuches del sector Niágara de Padre Las Casas.

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