print

La propuesta, permitiría habilitar un paño que comprende las poblaciones 11 de Septiembre, O´higgins y Club Hípico para la construcción de edificios en altura. “Acá tenemos que actuar en bloque, como cuerpo colegiado y pedir que el aterrizaje y despegue de aviones sea desde la zona sur del aeródromo”, explicó.

Un Decreto Supremo que tramita el Ministerio de Defensa y que busca reducir los conos de protección en el Aeródromo de El Bosque, en la región Metropolitana, con el objetivo de facilitar el desarrollo inmobiliario de las comunas involucradas en su trazado, es lo que sustenta el planteamiento de Patricio Villablanca, quien a su juicio, el decreto que se encuentra actualmente tramitando el Ministerio de Defensa, sentaría un precedente para replicar una idea similar en la ciudad de Victoria.

“Ese Decreto Supremo, que se está tramitando, será un precedente para que nosotros acá en Victoria podamos exigir lo mismo. Para eso, ya sea este Concejo Municipal o el próximo, debemos actuar como cuerpo colegiado, reunirnos con el Ministro de Defensa y solicitar que en Victoria igual se reduzca el cono de aterrizaje de los aviones. Los aviones que llegan a acá son más bien pequeños, que no requieren de grandes espacios para la maniobra de aterrizaje, además de ser aviones que trabajan para las forestales, no prestándole ninguna utilidad a la ciudad“, explicó Viallablanca.

Lo anterior permitiría que un sector de la comuna comprendido entre las poblaciones 11 de septiembre, O´higgins y Club Hípico, puedan construir en altura, una situación que en la actualidad está totalmente prohibido debido a este cono de aterrizaje y que incluso el último movimiento universitario planteó, ante la necesidad de que la UNAP pueda crecer en infraestructura.

AVIONES POR EL SUR

Asimismo Villablanca señaló que era factible solicitar que los aviones que llegan al aeródromo de Victoria, puedan aterrizar y despegar desde la zona sur, de modo de no atravesar un amplio sector poblado.

Los vecinos ven con pavor cada temporada de verano como en época de quemas, 60 a 80 avionetas pasan todos los días por sus casas con el peligro que eso representa, cualquier falla humana o técnica puede ser fatal porque pasa a muy pocos metros de tres poblaciones de la ciudad y puede terminar en una tremenda desgracia. Por eso, también hay que solicitar que los aviones, cuando se trate de estos aviones pequeños que no requieren de un gran espacio aéreo para sus maniobras, puedan aterrizar y despegar desde el sur, sin tener que sobrevolar por las casas. Creo que eso se puede conseguir y si hay que organizarse con los vecinos, lo hacemos, pero los aviones son un peligro y hay que trabajar por sacarlos de las casas“, cerró finalmente Patricio Villablanca.

Compartir