print

“Hay un sesgo clasista en la forma en cómo algunos han evaluado a Rodrigo. Por no ser parte de la elite, por no asistir a determinados clubes, por provenir del sur, por asistir a la escuela pública, yo creo que esa trayectoria de esfuerzo que interpreta a muchos jóvenes de este país”, sostiene el senador y timonel del PPD.

El senador y presidente del PPD, Jaime Quintana, realizó una fuerte crítica a la “aristocracia política” que se obsesionó con la figura del ministro del Interior, Rodrigo Peñailillo, dejando ver un sesgo de tipo clasista en varios de los cuestionamientos que determinaron que el jefe de gabinete perdiera poder dentro del gobierno de Michelle Bachelet.

En entrevista a La Tercera, Quintana aclara que defendió, defiende y defenderá al titular del Interior por lo que representa, “es un precursor de la Nueva Mayoría, es uno de sus símbolos y es un fiel representante de la nueva política que pretende imprimir nuestra coalición”.

Aclara que el proyecto de la Nueva Mayoría se sustenta en el liderazgo que imprime Bachelet y su programa de gobierno.

Respecto a los cuestionamientos a Peñailillo, el líder del PPD explica que “las críticas hacia el ministro han sido desmedidas. Desde Krauss hasta Chadwick, nunca hubo un escaneo tan intrusivo de un ministro del Interior, no sólo en su esfera pública, sino también en su esfera privada. Hubo una persecución política de una aristocracia obsesionada con Rodrigo, con sacar a un ministro que no se juntaba a tomar el té con ellos”.

Y agrega que “esta aristocracia política es bastante transversal, por cierto que hay algunos personeros en la Nueva Mayoría”.

Quintana afirma que hubo un sesgo clasista, precisando que “hay un sesgo clasista en la forma en cómo algunos han evaluado a Rodrigo. Por no ser parte de la elite, por no asistir a determinados clubes, por provenir del sur, por asistir a la escuela pública, yo creo que esa trayectoria de esfuerzo que interpreta a muchos jóvenes de este país. Creo que debe hacernos reflexionar, porque luego muchos culparán a Rodrigo de la erupción del Calbuco, del descenso de Cobreloa y del satélite ruso. Tiene que ver con el origen y con la forma en cómo ha ido construyendo su liderazgo. Es bueno entenderlo, porque mucha gente que también tiene origen similar, pero se sienten incómodos de asumirlo o revelarlo, y al revés, hay que sentirse orgulloso de donde uno viene”.

En cuanto a las razones políticas por las cuales Peñailillo salga del gabinete, el senador explica que esto no tiene que ver con el ministro del Interior, sino con el momento que atraviesa la política y “esto tiene que ver con la necesidad de un cambio mucho más extenso”.

Quintana también dice desconocer si el caso Caval afectó la relación entre Peñailillo con Bachelet, pero sostiene que “claramente fue un caso difícil de manejar, donde no imagino qué otra decisión se podía haber hecho para cambiar la evaluación o la percepción que se tuvo del ministro por ese caso”.

Sobre los comentarios hechos por la ex asesora de Sebastián Dávalos a través de Twitter criticando al titular del Interior, el timonel del PPD menciona que ser gobierno lleva una cuota de lealtad y “no se puede salir por Twitter o por las redes sociales criticando a un funcionario de gobierno, eso es mala leche, eso es deslealtad, es falta de profesionalismo y es falta de sensatez”.

El senador Quintana también abordó el tema de las elecciones del PS y la postura que tomó Peñailillo que afectó la candidatura de Camilo Escalona, indicando que “por supuesto que hubo una discusión de los viejos estandartes y el manejo de la crisis, y la elección del PS coincidió con una discusión respecto de cómo se manejaba la crisis. Y quienes dicen que los viejos estandartes podían haber manejado mejor la crisis les cuento que los gobiernos pasados tuvieron crisis iguales o más grandes, pero Chile era un país muy sumiso, no había redes sociales y eran temerosos con los militares. Hoy, Chile está más maduro democráticamente y es la parte llena del vaso”.

Ante la pregunta si Escalona y el subsecretario del Interior, Mahmud Aleuy, tuvieron un rol en la salida de Peñailillo, el legislador oficialista expone que “no veo cómo pudieran haber jugado un rol para la caída. Probablemente, hubo intentos de desestabilizarlo, sí, desde el interior de la Nueva Mayoría y, claro, también hubo fuego amigo recibido por Peñailillo, sin duda, pero no creo que exista un rol de ellos”.

“No hablaría de tendencias y mucho menos de un partido, yo diría que existieron declaraciones durante la etapa final del PS, que no solo debilitaron al gobierno en su conjunto. Pegarle a Peñailillo era pegarle a Bachelet y al gobierno, y eso no fue medido por parte de algunos sectores, que pensaron que se podían separar los actores. No ocurría antes ni va a ocurrir en el futuro con el nuevo gabinete, así que sería bueno que todos aprendamos de una vez la lección, Cuando alguien le pega a un ministro, les pega al gobierno y a quien lo conduce. Por eso es importante la manera en cómo se comportan los ministros”.

Por El Mostrador.

Compartir